Preguntas que debes hacer antes de contratar un proveedor tecnológico
Las preguntas que revelan cómo trabaja realmente un proveedor, más allá de la propuesta comercial y el precio.
Leer artículo →Criterios estructurados para evaluar y seleccionar un equipo de desarrollo de software, más allá del precio y la propuesta comercial.
Elegir una empresa de desarrollo de software es una decisión de alto impacto que muchas organizaciones toman con menos estructura que la que usan para comprar equipamiento o contratar a una persona para un puesto gerencial. El resultado es predecible: proyectos que empiezan con entusiasmo y terminan en frustración, relaciones que se desgastan antes del primer entregable, y productos que no resuelven el problema que debían resolver.
El problema no es que falten opciones —en Chile y en la región hay agencias, consultoras, estudios y equipos freelance para todos los perfiles y presupuestos—. El problema es que los criterios que se suelen usar para elegir —precio, referencias genéricas, buena impresión en la reunión comercial— no predicen bien el resultado del proyecto.
Este artículo propone un conjunto de criterios estructurados para evaluar y seleccionar una empresa de desarrollo de software. No son criterios técnicos —no necesitás saber programar para aplicarlos—, sino dimensiones observables del proceso de trabajo que sí correlacionan con resultados.
La forma en que un proveedor aborda la definición del alcance antes de escribir código es quizás el predictor más fuerte de cómo va a ser la relación durante el proyecto.
Un proveedor serio no empieza a desarrollar después de una reunión de una hora. Tiene un proceso documentado —o al menos explicitado— para traducir lo que el cliente necesita en un plan de trabajo. Ese proceso puede tomar distintas formas: sesiones de relevamiento, documentación de historias de usuario, wireframes de baja fidelidad, un documento de especificación funcional. Lo que importa no es el formato exacto sino tres cosas:
La comunicación durante un proyecto de software no puede ser reactiva —"cuando haya algo para mostrar te avisamos"— porque cuando hay algo para mostrar, si está mal encaminado, ya es tarde para corregir sin costo.
Evaluá estos aspectos en la conversación comercial:
Durante la conversación comercial, después de que te expliquen algo, preguntales: "¿Me pueden mandar por escrito lo que acabamos de hablar, con los próximos pasos?" Si lo hacen en 24 horas y el resumen refleja bien la conversación, es una buena señal. Si no lo hacen o el resumen omite puntos importantes, la comunicación durante el proyecto va a tener el mismo nivel de atención.
Todo proveedor tiene referencias. La diferencia está en qué tipo de referencias ofrece y cuán dispuesto está a que las verifiques.
Una referencia genérica —"trabajamos con empresas del sector retail" sin nombres— no sirve. Una referencia con nombre de empresa pero sin contacto directo —"podés ver nuestro portfolio en la web"— sirve a medias. Una referencia donde el proveedor te facilita el contacto de un cliente anterior para que hables directamente es oro.
Cuando hables con una referencia, no preguntes "¿están conformes?" porque la respuesta va a ser sí —si el proveedor te pasó el contacto, es porque sabe que el cliente está conforme—. Preguntá cosas más específicas:
Si el proveedor se resiste a darte contactos directos —"por políticas de confidencialidad", "los clientes no quieren que los contacten"—, puede ser cierto o puede ser una señal de que las referencias no son tan sólidas como parecen. En cualquier caso, es información útil para la decisión.
Para una guía más detallada sobre cómo verificar referencias, revisá el artículo sobre qué preguntar para verificar referencias de un proveedor.
La documentación es el síntoma más visible de la madurez de un equipo de desarrollo. No porque la documentación en sí misma sea el objetivo —el objetivo es que el software funcione—, sino porque un equipo que documenta bien es un equipo que sabe que el proyecto no termina cuando se entrega el código.
Preguntá:
Si el proveedor te dice que "la documentación es el código" o que "el código es autoexplicativo", lo que está diciendo es que no documenta. El código puede ser claro para quien lo escribió hace dos semanas. Para alguien que lo ve por primera vez seis meses después, sin contexto, ningún código es autoexplicativo.
Ningún proyecto de software sale exactamente como se planeó. Lo que distingue a un buen proveedor no es que no tenga problemas, sino cómo los gestiona.
En la conversación comercial, preguntá:
El precio importa, pero no como número aislado. El precio tiene sentido solo en relación con el alcance, la calidad del equipo, la comunicación y la documentación que el proveedor ofrece.
Un proveedor que es más barato pero no documenta, no da referencias verificables y no tiene un proceso claro de definición de alcance probablemente termine costando más en el total: el sobrecosto no aparece en la cotización inicial, sino en los cambios de alcance no previstos, las funcionalidades que hay que rehacer y el tiempo interno que tu equipo dedica a perseguir avances y resolver malentendidos.
Un proveedor que es más caro pero invierte tiempo en entender el problema, documenta lo que construye, te da acceso al código desde el día uno y tiene referencias verificables de clientes que volvieron a trabajar con ellos probablemente termine costando menos en el total, aunque el número de la cotización sea más alto.
No hace falta aplicar los seis criterios en una sola reunión. Dos o tres por encuentro alcanzan, siempre que registres las respuestas y las compares entre proveedores con los mismos criterios. Llevar una planilla simple con los proveedores en las columnas y los criterios en las filas ayuda a que la decisión se base en datos y no en la impresión que dejó la última reunión.
El objetivo no es encontrar al proveedor perfecto —que no existe—, sino identificar qué brechas tiene cada uno y decidir con cuáles podés convivir. Un proveedor que es excelente en comunicación pero débil en documentación puede ser suficiente para un proyecto chico y bien acotado. Esa misma debilidad puede ser crítica en un proyecto grande con múltiples integraciones y un ciclo de vida largo.
Si querés un checklist más detallado de preguntas para hacer durante la evaluación, el artículo sobre preguntas que debes hacer antes de contratar un proveedor tecnológico cubre nueve preguntas clave agrupadas en proceso, comunicación y entregables. Y para complementar, el artículo sobre señales de alerta en una propuesta comercial te ayuda a identificar patrones que anticipan problemas antes de firmar.
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